Todas queremos alegría… y se nos escapa de las manos tan rápidamente. Los chinos la consideraban una emoción dañina del corazón: demasiada alegría ¿es posible? Con esta emoción que todas añoramos cerramos el año.
"El Buda describió el sufrimiento de las personas como el apego a aquello que es impermanente. Tenemos una idea de alegría como perfecta y continua, si no, no es factible de existir. ¡Cuánta exigencia para esta emoción! Y cuánto sufrimiento nos trae ese anhelo corrosivo de dicha continua, como sinónimo de estar bien, de perfección."
En cada taller exploramos una o más emociones a través de la práctica corporal, la respiración consciente, el movimiento y la meditación, junto con fundamentos teóricos sobre cada proceso emocional y herramientas. El programa incluye también talleres relacionados a recursos para la gestión de las emociones como la meditación, la respiración consciente y más.
Nos apoyamos en la filosofía budista para comprender y aprender a sentir las emociones y en las prácticas taoístas y somáticas para complementar el proceso emocional hacia la regulación y expresividad.
¡Comienza aquí! Descubre cómo el Qigong puede ser un camino para la gestión de tus emociones.