Puedes rechazar a otros, a lo diferente, amenazante o desagradable, pero ¿qué sucede cuanto te rechazas a ti? El rechazo es una emoción que pulsa en nuestro interior de manera muy integrada con lo que somos, sobre todo en las mujeres.
La capacidad de honestidad interior está limitada por la percepción de que hay algo malo en nosotras. Vernos de esa manera evita que podamos contactar con lo verdadero que somos. ~Tara Brach.
Espiritualidad, consciencia o sanación… todo eso estará limitado y manipulado si no puedes estar con las partes de ti que te parecen desagradables, incorrectas o dolorosas.
Rechazar es parte de la naturaleza humana. No queremos estar cerca de lo que puede generar sufrimiento. Pero aquello que está rechazado, existe…existe como vivencia y sensaciones interiores que están excluidas de nosotras, intencionalmente evitadas.
En ese sentido, el trabajo espiritual se ve condicionado, será manipulado y acomodado para continuar evitando lo feo e incómodo. Entonces, (nos) mentimos… dibujamos una espiritualidad o sanación que no funciona porque justamente no es completa.
Tan relevante es el rechazo como emoción. Sin recursos y prácticas concretas para estar con lo desagradable, nada se completa.
En cada taller exploramos una o más emociones a través de la práctica corporal, la respiración consciente, el movimiento y la meditación, junto con fundamentos teóricos sobre cada proceso emocional y herramientas. El programa incluye también talleres relacionados a recursos para la gestión de las emociones como la meditación, la respiración consciente y más.
Nos apoyamos en la filosofía budista para comprender y aprender a sentir las emociones y en las prácticas taoístas y somáticas para complementar el proceso emocional hacia la regulación y expresividad.
¡Comienza aquí! Descubre cómo el Qigong puede ser un camino para la gestión de tus emociones.