Comenzar no es suficiente, continuar es la clave…



 
Cuando nos encontramos frente al inicio del aprendizaje, venimos con una carga de motivación, una energía que sustenta ese inicio y que surge de la necesidad de hacer algo, de querer mejorar y aprender. A las primeras clases vamos con ahínco y luego esa voluntad comienza a decaer.


La continuidad en la práctica se construye a través de renovar la motivación y para ello debemos percibir los beneficios, para que sean estos los que nos alientan a continuar. Al principio nos imponemos disciplina y es correcto hacerlo, pero debemos fluir hacia una disciplina voluntaria, hacia un “querer hacer” porque nos sienta bien.

¿Cómo es posible lograrlo? Conectando y sintiendo de manera consciente los beneficios. Registrar activamente el momento en el que a través de la práctica nos sentimos mejor y alcanzamos bienestar. Para ello es necesario un detenimiento y una observación: estar allí con uno mismo para sentirse. La mente debe estar atenta al cuerpo para hacer este registro. No es posible hacerlo si durante la práctica la atención mental se desconecta o se aleja fuera de uno mismo.

Los pequeños registros de bienestar renuevan la motivación, nos hacen querer regresar a la práctica porque somos conscientes de que nos beneficia. A medida que continuamos, el bienestar la motivación  crecen, hasta que en un momento es el cuerpo el que naturalmente demanda el recurso de la práctica.

Es importante también ser consecuente con el deseo de practicar, no dejar que otras situaciones se interpongan entre ese deseo y su concreción. Paulatinamente la práctica se convierte en una prioridad, comprendiendo que el bienestar promueve bienestar: si estoy bien, todo sale bien.

Por último, hay que sortear el factor de la resistencia. La práctica incluye incomodidad, movimiento, ciertas turbulencias que debemos enfrentar. Alcanzar bienestar muchas veces implica limpiar y reordenar aspectos de la vida y eso puede generarnos no querer practicar.

Esto es normal y si la voluntad de alcanzar bienestar es verdadera tendremos motivación para atravesar las resistencias y continuar. Debemos ir nuevamente a las sensaciones corporales, a la intuición que nos muestra el camino para sentirnos bien.

Sea yoga, taichi, chi kung, meditación, pilates, caminata, running o cualquier otra actividad corporal, expresiva o cognitiva, es necesaria la continuidad para recibir beneficios y practicar voluntariamente porque uno realmente lo desea.

Estar bien es posible. Hay que enfocarse en eso y aprender a generarnos bienestar.


Marcela Thesz Instructora (351) 6473 543 (whatsapp).
Técnicas de autocuidado. Terapia energética-corporal.
Chi kung. Meditación. Sanación del útero.